Cómo escribir una guía es un ejercicio que todo aquel que crea contenidos debe experimentar en algún momento. Si todavía no te has enfrentado a este reto, hoy es el día.

Cómo escribir una guía como un profesional

Si algo responde al sentido práctico de internet son las guías.

El problema radica en que muchas de estas guías terminan repletas de obviedades y consejos que te llevan al mismo sitio del que procedes, la casilla de salida.

Hoy, cómo redactar una guía que de verdad guíe.

Las reglas de escritura web se hicieron para romperlas

A medida que aprendes a escribir para la web, comentes el error de agregar a tu estilo muchas reglas que no son propias.

Tomemos por ejemplo esa manía de decir que las frases deben ser cortas. Está bien. Muy bien. Ayuda a que el mensaje llegue. Pero, caeremos en el error de escribir como la inmensa mayoría y no podrás transmitir una identidad propia.

Es más, hay mucha gente que utiliza las frases largas y consiguen con ello un estilo muy personal.

Lo mismo sucede con los párrafos, o con el lenguaje sencillo. Una cosa es utilizar un lenguaje sencillo, y otra tener el vocabulario de un adolescente.

Por eso, cuando escribes para internet, no te sientas obligado a hacer lo que todo el mundo hace. Muchas de estas reglas se pueden romper. Lo importante es crear algo tan personal, que a las dos líneas de empezar a leerlo ya sepas quién lo ha escrito.

 

«Las reglas de copywriting web se hicieron para romperlas. No tengas miedo a agitar el barco.»

Algo sobre las frases cortas que no sabías

¿Sabes por qué gustan tanto las frases cortas? Porque crean tensión en el texto.

Es algo que hemos interiorizado a golpe de frases maestras. Esas como «Sayonara baby» o «Ya lo pensaré mañana» tan propias del mundo del cine y que nos hacen pensar que una frase corta y contundente es la antesala de algo glorioso.

Ahora sí, cómo escribir una guía online

Pero dejemos las reflexiones sesudas sobre copywriting para los expertos.

Por eso necesitas aprender a escribir de forma concreta, con instrucciones precisas que sobre todo tienen como misión que el lector cumpla con su objetivo y ame de por vida.

Antes de empezar, define el tema

Lo primero que debes tener en cuenta es que no tendrá el mismo éxito una guía sobre «Cómo construir maquetas a escala» que una sobre «La cría de gusanos de seda«.

Cada una tiene una misión y un público que debes determinar de antemano.

Define lo siguiente:

  • Área de interés. ¿En qué eres bueno? ¿Qué puedes aportar a la comunidad sobre un tema concreto?
  • Objetivo principal de la guía. No será lo mismo escribir para conseguir reconocimiento en el sector que para que nuestros lectores realicen alguna acción.
  • Audiencia tipo. ¿Cómo es lector? ¿Qué problema está intentando solucionar? La audiencia determinará el enfoque que debe tener tu guía y el lenguaje que utilizarás.

Por ejemplo, si eres un contable especializado en startups, busca temas relacionados con tu público objetivo, que te permitan conseguir lo que propones y que domines ampliamente. «Cómo organizar los flujos de caja en una startup» podría ser una buena idea.

Después, busca guías similares a la tuya y consulta si son lo suficientemente buenas como para haber cubierto completamente el tema. Si crees que puedes hacerlo mejor, adelante.

Trucos para antes de sentarse a escribir

Antes de sentarte a escribir, es conveniente que dediques unos minutos a planificar la tarea de cómo escribir una guía.

  • Planifica la información. Cuanto más acotada esté la estructura y el contenido, más rápido avanzarás.
  • Investiga. Nadie lo sabe todo. Necesitarás un mínimo de investigación sobre métodos, herramientas o cifras. Empápate bien antes de sentarte a escribir.
  • Crea una estructura lógica. De lo abstracto a lo concreto, de lo general a lo particular y de lo plural a lo singular. Tampoco olvides antecedentes, consecuencias y caminos alternativos, puede ser interesante incluirlos en la estructura.
  • Decide la extensión. Una guía lo suficientemente exhaustiva contiene entre 2.000 y 4.000 palabras.

Escribe tu guía

Utiliza el lenguaje de los lectores. Entiendo que cuando se trata de temas técnicos, la tentación de la jerga es poderosa.

Ten en cuenta algo que siempre le digo a mis clientes: dentro de tu público objetivo hay lectores novatos, intermedios y avanzados. Personas que te leen por diversión, por profesión o por devoción. Sea como sea su nivel y sus motivaciones, tienes que escribir para todos.

Hazlo comestible

Por comestible me refiero a fácil de leer. Ya dediqué una entrada a ese truco infalible con el que contamos los profesionales del contenido: la maquetación.

Utiliza recursos como las negritas, la numeración, los títulos, etc. para ayudar al lector a entender visualmente la estructura de lo que le estás contando.

Trucos para después

Cómo escribir una guía también tiene mucho que ver con el después.

Después, relee una y otra vez el contenido para evitar faltas de ortografía y erratas. Ilustra las partes clave con imágenes o ilustraciones. Después, crea un plan de difusión para hacer que la guía llegue hasta los lectores para los que escribes.

Decide qué puertas tendrá la guía

Una puerta desde el punto de vista online, es un impedimento que hay que salvar para acceder al contenido. Por ejemplo, la puerta para acceder al ebook que regalo en este blog de contenidos, es hacerse suscriptor de Social Media Pymes.

En tu caso, deberás decidir cuál es la puerta para que los lectores puedan acceder al contenido. Puede ser que te sigan en redes sociales, que la soliciten mediante el registro de un formulario o se la descarguen con un tuit.

Las opciones son muchas, y deberás ponderar despacio qué te conviene más.

«Evita las guías demasiado cortas o sin contenido de valor, no cumplirán su misión y te harán perder el tiempo.»

Los 5 errores más comunes sobre cómo escribir una guía que de verdad guíe

Estos son algunos de los errores más comunes sobre cómo escribir una guía:

  • Demasiado texto. Si tu guía es un tocho, al menos vamos a disimularlo. Incluye ejemplos, vídeos, imágenes y gráficos que ayuden a que la lectura sea más amigable.
  • Sin valor. No, sin valor no conseguirás nada. Aquí no vale lo de «una guía sencillita». O haces un buen trabajo, o te vas a casa.
  • Demasiado corta. Debería ser algo más larga que una entrada. Como he mencionado antes, entre 2.000 y 4.000 palabras.
  • Sin promoción. Es un sin sentido crear algo que nadie va a encontrar. Y tal y como están las cosas, si no lo promocionas (con dinerito en publicidad) nadie lo encontrará.
  • Demasiado promocional. Siempre digo que no hay ninguna ley que prohíba un poco de promoción. Pero un poco es un poco, no las tres cuartas partes de la guía.

Un ejemplo, la guía de coaching educativo de Kenia Montes

Como ya te comenté hace unas semanas, estos últimos meses he estado involucrada en un proyecto apasionante, Kenia Montes Formación.

Kenia es una emprendedora recién llegada a internet, pero con una amplia y profunda trayectoria en el mundo de la formación.

Su ambición es cambiar el modelo educativo (ahí es nada) con una formación de calidad en la que se apliquen conceptos tan novedosos como el coaching educativo.

Para ayudar a dar a conocer su proyecto y llamar la atención de potenciales clientes, he creado para Kenia una biblioteca de recursos gratuitos que (de momento) incluye tres guías.

Estas tres guías están orientadas a dar a conocer la experiencia de Kenia, pero sobre todo, están pensadas para ser útiles al lector.

Para crearlas, he utilizado muchos de los trucos que he compartido contigo en esta entrada, de los que destacaría:

  • Hacer entender al lector qué son conceptos tan complejos como «coaching educativo» en un lenguaje cercano e inspirador al mismo tiempo.
  • Una extensión prudente, de entre 2.500 y 3.000 palabras.
  • La utilización de recursos como imágenes, citas, presentaciones, vídeos, y una cuidada maquetación.

¿Qué consejos darías a aquellos que quieran saber cómo escribir una guía y que de verdad aporte algo a la comunidad? ¡Te espero en los comentarios!