La primera impresión es profundamente poderosa. Es más, sea buena o mala, con frecuencia es muy difícil librarse de ella. Con las entradas o artículos de los blogs, sucede lo mismo. Si es mala, no tendrás una segunda oportunidad. ¡Aprende cómo empezar una entrada y deja una primera impresión que atraiga lectores!

Cómo empezar una entrada, conóceme

Cuando conocemos a alguien, inmediatamente percibimos cierta impresión de su carácter. Un vistazo y unas cuantas palabras son suficientes para contarnos la historia de esa persona.

Los siguientes momentos pueden enriquecer o alterar esa percepción. Este proceso, aunque imperfecto, a veces es extraordinariamente sensible y perspicaz.

Esta capacidad para comprender algo tan complejo como la personalidad de una persona es una condición de la vida social.

Lo que es verdaderamente asombroso es que la impresión que nos formamos de una persona es única, cuando los factores que la conforman son numerosos: este hombre es valiente, inteligente, con un sentido del humor fino, y rápido en sus movimientos.

Pero también es serio, enérgico, aunque no aguanta bien el dolor. Por no mencionar sus particulares gustos culinarios o sus ideas políticas.Es increíble cómo de una serie de variables tan completa y llena de matices, surja una idea clara que con frecuenta se resume en una sola frase.

¿Qué principios regulan este proceso? ¿Podemos aplicarlo al trabajo necesario de un blog y aprender cómo empezar una entrada para tu blog corporativo?

La impresión de la personalidad, estudio de 1946

No es nada nuevo. Ya en los años 40, un respetado psicólogo, el doctor Solomon Asch se planteó estas mismas preguntas y elaboró una teoría que posteriormente sería publicada en Journal of Abnormal and Social Psychology.

Para resumir sus conclusiones, Asch afirmaba que la impresión de la personalidad de una persona se forma en base a estas reglas:

1/ La impresión final es la suma de una serie de impresiones menores y particulares. Algunas de ellas tienen más peso que otras, como cuando podemos definir a una persona como “una hortera” principalmente por su forma de vestir, aunque muchas de sus actitudes y facetas también entren dentro de esta definición.

2/ La primera y la última de las palabras que utilizamos para describir a una persona son las que conforman la imagen positiva o negativa de la misma.

3/ La influencia de las distintas impresiones que forman la personalidad de una persona afecta a un aspecto de la misma, y es variable en el tiempo, siendo muy distintas de una persona a otra.

Por ejemplo, si tu vecina siempre te ha parecido una estirada, pero un día te saludó amablemente, es probable que en ese momento cambies tu impresión de su personalidad. Y este mismo detalle en otra persona puede no afectarte en absoluto y que sigas pensando que es una estirada.

El experimento del orden de las palabras

Lee estas dos oraciones:

“Pedro es inteligente, diligente, crítico, impulsivo y celoso.”

“Pedro es celoso, impulsivo, crítico, diligente e inteligente.”

Ambas contienen la misma información. Sin embargo, cuando un grupo de estudiantes entrevistados por el Dr. Asch leyó la primera de ellas, definieron a Pedro de forma positiva. ¿Y los que leyeron la segunda frase? Bueno, digamos que para ellos, Pedro no es muy buena persona.

Algo más tarde, William Crano, decidió seguir investigando en el impacto que tienen sobre el significado el orden de las palabras. Descubrió muchas y muy interesantes cuestiones, especialmente sobre el uso de los adjetivos:

Cambio de significado: Los adjetivos utilizados al principio son los que establecen la expectativa de lo que el lector leerá después.

Desecho inconsciente: Aquellos adjetivos que no coinciden con los primeros (los que crean la expectativa), se desechan.

Disminución de la atención: Los adjetivos que se enuncian al principio, ejercen una influencia considerable en los posteriores.

¿Por qué te cuento todo este rollo? Porque en escritura persuasiva, utilizamos muchos de estos experimentos y teorías.

Por ejemplo, a veces, dejamos para el segundo o el tercer párrafo la información crítica, lo que es un error. Incluso dentro de un mismo párrafo, lo más importante debe estar en la primera línea. Y dentro de esta primera línea, según los experimentos que se han realizado, la mayoría de la gente sólo lee la mitad.

¿Por qué esforzarse entonces en escribir párrafos y frases interminables?

Cómo empezar una entrada y captar inmediatamente la atención

Porque en definitiva, se trata de eso. Ya hemos comentado en infinidad de ocasiones en este blog de contenidos, que la atención de los usuarios de internet cae en picado cada día que pasa. Cada década nos volvemos más impacientes, más propensos a la lectura superficial y más vagos para la lectura profunda.

Con esto no quiero decir que debas frivolizar tus contenidos, las entradas que te ofrezco cada semana creo que son prueba de ello. Lo que quiero que comprendas es que debes esforzarte porque tus contenidos sean profundos (si es así lo has decidido en tu estrategia de contenidos) pero con el ritmo y la ligereza de una pieza de Vivaldi.

Para ello, plantéate cómo empezar una entrada desde el punto de vista del estudio que hemos analizado.

1/ Impresión global a través de detalles particulares. Al igual que nos forjamos una idea de la personalidad de una persona a través de diferentes impresiones de su edad, aspecto físico, lenguaje verbal y no verbal, forma de moverse, vocabulario e incluso origen geográfico, los lectores se harán una idea de tu contenido (es bueno y “me ayuda” o es malo y “no cumple con mis expectativas”) a través de todos los aspectos que lo rodean: diseño, storytelling, vocabulario, colores, incluso situación en el marco online (dónde lo están consumiendo).

2/ Cambio de significado. Las primeras frases, al igual que los primeros adjetivos de la frase del estudio, son los que crean expectativa de la calidad del contenido. Aprovecha esta certeza científica para crear expectativas en las primeras líneas del contenido de qué se va a encontrar el lector si continúa leyendo.

3/ Desecho inconsciente. Al igual que a ti, a mi me sucede con frecuencia algo curioso. Cuando el contenido (sea escrito, visual o auditivo) proviene de una fuente fiable, tiendo a tenerlo en mejor consideración que el mismo contenido procedente de una fuente desconocida.

Por ponerte un ejemplo muy tonto. Como ya sabes, tengo adolescentes en casa con los que paso muchas horas al día hablando de marketing online y contenidos. Conocen mi trabajo y los fundamentos de la profesión como otros hijos conocen qué hacen sus padres. Pues bien, me sorprende ver cómo abren la boca embobados cuando cualquier youtuber de tres al cuarto les explica (algunas veces con errores de bulto bastante evidentes) cómo funciona Google.

Está claro que para mis hijos, los youtubers son una fuente fiable, cuya opinión y contenidos son más valorados por ser quienes son. ¡Así es la vida! ;(

4/ Disminución de la atención. Si sabes que la atención de los lectores decae tras los primeros minutos (incluso segundos) no dejes para la mitad ni para el final lo más importante. Cómo empezar una entrada debe ser tu principal y más sesuda reflexión, junto con el cierre, que debe resumir la esencia del post y animar a la acción.

Conclusión, lo primero y lo último es lo más importante, lo de en medio, no tanto

Y para aplicarme el cuento, he dejado para el final la conclusión. Cómo empezar una entrada no es lo único que debes plantearte. Busca también un cierre que ayude a recapitular todo lo que has repasado, y que dicho sea de paso, puede que muy poca gente lea.

Recuerda: Adjetivos para crear expectación, lo más importante en la primera frase y una conclusión para recapitular. ¡Ya hemos terminado!

¿Te has leído esta entrada completa o sólo el principio y el final? ¿Me cuentas porqué te da tanta pereza la lectura profunda en internet?

 

Estoy a tu disposición para cualquiera de estas preguntas en los comentarios y recuerda, cómo empezar una entrada es tan importante como un buen final. ¿Qué te ha parecido este?

Carmen Díaz es Content Marketing Manager para Pymes, o lo que es lo mismo, trabaja creando contenidos para pequeñas y medianas empresas que quieran generar más ventas y llegar a unos clientes que cada vez se interesan más por la información y menos por la publicidad invasiva.

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