250 entradas ¡madre mía! Parece que fue ayer cuando decidí liarme la manta a la cabeza y empezar a bloguear para labrarme mi propia marca personal. Casi cuatro años después puedo afirmar que fue una de las mejores decisiones profesionales que he tomado nunca. Ha sido divertido, excitante, enriquecedor y … agotador.

Lecciones de blogging aprendidas a base de palos

Tengo que reconocer que los inicios fueron muy “caseros”. Social Media Pymes nació como “Bidireccional” alojado en wordpress.com con una plantilla gratuita y más ganas que contenido interesante.

Fueron muchos meses de leer y leer, probar y meter la pata con cosas que hoy en día me resultan evidentes y hasta de risa, como que es fundamental empezar con un diseño de categorías basado en el posicionamiento que buscas, o que cuando cambias una url, hay que hacer una redirección o generarás más errores 404 que estrellas hay en el cielo.

Básico, ¿no? Aunque a ti lector te pueda parecer evidente, para mi no lo era, te lo aseguro. Tuve que dar muchos pasos hacia delante y hacia atrás hasta conseguir coger algo de “carrerilla” con los contenidos.

Como espero que tú no tengas que aprender estas lecciones a palos, hoy quiero repasar contigo las lecciones de blogging más importantes que he aprendido en estos (casi) cuatro años.

Consejo 1/ Si vas en serio, empieza de forma profesional

Ya, ya, consejo obvio. La cuestión está en saber si la cosa va a funcionar, y eso ya no es tan sencillo.

Empieza analizando si los contenidos podrían ayudar a tu empresa, porque si algo he aprendido es que, o te lo tomas en serio, o vas a quedar como la Chelito, por muchas lecciones de blogging que yo te ofrezca. ¿Qué quién es esa? Ni idea, pero una señora que por lo visto quedó muy mal.

Si te identificas con alguna de estas afirmaciones, los contenidos SÍ son para ti:

– Mi negocio tiene base online, como un ecommerce o una empresa de reservas en línea.

– Mi empresa tiene un ámbito de acción amplio, nacional o internacional.

– Vivo de mi reputación, por lo que para mi es fundamentar conocer qué se dice y controlar los mensajes sobre mi marca.

– El primer contacto con mi empresa se realiza a través de internet, aunque luego trate cara a cara con el cliente, como por ejemplo empresas de representación comercial.

– Mi negocio tiene base local, pero mis clientes utilizan smartphones para encontrarme, por lo que debo tener presencia online.

Por el contrario si te encuentras entre los que se sienten más cómodos con alguna de estas frases, deja los contenidos para otro momento y céntrate en conseguir clientes mediante otras estrategias de marketing:

– Soy un comercio de proximidad y la mayoría de mis clientes llegan a mi porque estoy en su ruta o zona de influencia.

– Me dirijo al público senior.

– Pertenezco al sector B2B en zonas rurales o de difícil acceso.

– No tengo un equipo comercial o de marketing que se haga cargo de los contenidos, aunque no es algo que me preocupes, lo importante es hacer algo, ¿no?

El consejo de las 250 entradas. Si no tienes claro si los contenidos van a ayudar a tu negocio, no te lances. Esta es una carrera de fondo, donde necesitas hacer flexiones todos los días para lucir palmito cuando llegue el momento playero. Si te vas a cansar o no tienes ni un minuto, es mejor que no lo intentes, perderás tiempo y dinero.

Consejo 2/ No renuncies a ningún formato de contenido simplemente porque no lo hayas hecho nunca

No recordarás los inicios de este blog de contenidos, pero da igual, yo te lo cuento. Éste fue mi primer post y no fue una obra de arte, precisamente. Con el tiempo me he lanzado a otros muchos formatos, como el diseño de infografías, los ebooks, las series de imágenes, las newsletters y por supuesto, las cadenas de autorespondedores.

¿Qué es lo más importante que he aprendido? Que lo determinante no es el formato, sino hacerse entender, ofrecer valor y no desfallecer.

No creas que esto significa que tengas que hacerlo todo tú solo. Elena Lavagna contó conmigo para que diseñara una infografía para su blog. De ella he aprendido que se puede llegar mucho más lejos si aprendemos a delegar tareas. ¡Gracias Elena! 🙂

El truco de las 250 entradas. Si no tienes las habilidades necesarias para crear aquellos formatos más complejos, como infografías o vídeos, considera contratar un profesional. Tu proyecto avanzará más rápido y tú vivirás más tranquilo.

Consejo 3/ No te obsesiones con el SEO, más vale natural que hiper-seo-optimizado

No todos los lectores estarán de acuerdo con esta afirmación, aunque tengo que matizar.

No es que no me preocupe del SEO, no es eso. Debes tener (¡faltaría más!) un ojo puesto en las palabras claves que vas posicionando, igual que con el tráfico, los suscriptores y las redes sociales.

Pero lo que realmente debe preocuparte es conseguir que el contenido genere valor mientras cumples con los objetivos que te has marcado.

El truco de las 250 entradas. Si lo del SEO te suena a ruso (tengo una hermana que lo habla y te aseguro que no hay cristiano que lo entienda), estudia. En mi biblioteca hay un libro de cabecera que me ayudado mucho a entender este complejo mundo, SEO luego existo.

Consejo 4/ Investiga, lee, busca y… saca tus propias conclusiones

Entiendo que cuando uno empieza a bloguear es porque tiene algo que contar. Si redactas tus propios contenidos puede que te quedes seco de ideas más tarde que temprano, eso le sucede a todo el mundo.

También es normal investigar, leer, buscar información, contrastar opiniones, pero por favor, haz el esfuerzo de sacar tus propias conclusiones, no seas el papagayo de nadie.

¿Por qué? Porque aunque te parezca increíble las personas conectamos unas con otras, y cuando tus opiniones no son tuyas o solo te limitas a seguir la corriente establecida, se nota y un montón.

Cuando me plantearon escribir sobre cómo pasar del storytelling al storydoing en SEMRush tenía dos opciones: o contar lo de siempre (qué bonitas son las historias, bla, bla, bla) o por el contrario, ofrecer mi particular punto de vista como ex combatiente del lado creativo. Me salió bien, ¡pero me podría haber salido fatal!

El truco de las 250 entradas. Si no tienes una opinión formada, piensa. Seguro que en algún rincón de ese cerebro hay un loco de la oratoria dispuesto a ser liberado.

Consejo 5/ Aprende a estructurar la información

Creo que es sin duda, la lección más valiosa que he aprendido y no me ha salido gratis, no creas. Me ha llevado mucho tiempo aprender a distinguir entre lo fundamental, lo menos importante y lo accesorio.

En general y salvo matices, suelo seguir esta estructura:

Introducción. Si tuviera que elegir la forma perfecta de empezar una entrada elegiría las anécdotas. Me gustan porque ayudan al lector a meterse rápidamente en la mente del escritor y a empatizar con él. Enlaza esa anécdota con aquello que quieras contar y tu motivación.

Razones, datos o background. Escribir es argumentar. Si lo que quieres es lucirte, escribe poesía y recítala en el parque. Si por el contrario quieres mover al lector, incomodarle, hacerle pensar, darle la vuelta o simplemente, agitarle, argumenta.

Para lograrlo debes darle un “paisaje” a tu historia mediante razones o datos.

Por ejemplo, si mi tesis versa sobre la necesidad de incorporar los protocolos de seguridad medioambiental al funcionamiento de mi departamento (no se me ha ocurrido nada más aburrido) no puedes espetar razones porque sí.

Conseguirás más de tu audiencia si la sumerges en tu mundo, ése donde no estamos respetando el medio ambiente y estamos provocando un daño irreparable a la madre naturaleza. A partir de ahí, podrás aportar datos y razones que ayuden a mejorar un problema.

El truco de las 250 entradas: no exageres demasiado el problema o parecerá forzado. Si puedes, procura ser lo más objetivo posible, ayudará a tus lectores a tomar en consideración tus argumentos y no parecerás “partidista”.

Consejo 6/ Crea un identidad visual con personalidad

No digo que sea buena o mala, elegante o mediocre. Lo que digo es debe tener una personalidad que permita diferenciarla de la competencia de un golpe de vista.

La de Social Media Pymes ha sufrido varios rediseños. Empezó muy modosita y con el tiempo se ha convertido en algo más radical, más cercana a IKEA que a un proyecto personal. He procurado mantener la línea de las infografías lo más abierta posible, de forma que me permita hacer cosas arriesgadas y originales, como mis queridos zombies con zapatos cómodos o aquellos emojis tan coloridos.

En ocasiones se me ha ido un poco la pinza (como cuando invité a los unicornios a pasearse por el blog) y no siempre se entienden mis guiños, soy consciente, pero al menos he podido experimentar y aprender de mis errores (que han sido unos cuantos).

El truco de las 250 entradas. No pienses que el mundo entero está pendiente de tu ombligo. Si tienes que hacer algo un poco loco o lanzarte a una temática arriesgada, adelante. ¿No ha funcionado? Se retira y no pasa nada. Esto es internet, no la Capilla Sixtina.

¿Cuántos años llevas blogueando? ¿Me cuentas tus aciertos y fallos? ¿Me permites que te invite a una copa de champán para celebrar estas 250 entradas? Ya sabes donde ando: Twitter, Facebook y Pinterest. Ahí me encuentras seguro.

Nos vemos en Twitter. @cdiazsoloaga

¿Quieres aprender a diseñar infografías?

¡Suscríbete a Social Media Pymes y recibirás el ebook gratis!

¡Gracias por unirte a la familia de Social Media Pymes!