En la entrada de hoy quiero que reflexiones conmigo en esas reglas que sin querer transmitimos los profesionales y que acaban por convertirse en normas inamovibles. Es el caso de las famosas frases cortas, que se supone debemos utilizar en copywriting web y que no dejan espacio para prácticas más arriesgadas que también consiguen buenos resultados. Hoy, cómo escribir frases largas y romper las reglas establecidas.

Cómo escribir frases largas en internet

La semana pasada tuve la enorme oportunidad de participar en dos sesiones con alumnos de FP del IES Cartuja, en Granada. José Miguel, profesor de Comunicación en el módulo de FP de Administración y Finanzas me pidió preparar una charla sobre la importancia de los contenidos digitales orientados a la marca personal.

Mientras reflexionaba sobre los trucos que quería transmitir a los alumnos de José Miguel, me di cuenta de la gran responsabilidad que tenía entre mis manos.

Es decir, los redactores web tendemos a repetir de memoria los mismos trucos. Una y otra vez. Hasta que se convierten en dogmas de fe, que más que liberarnos (como los auténticos dogmas) nos esclavizan a un tipo de escritura.

Los consejos que hemos convertido en leyes

En esta charla abordamos la importancia para la vida profesional de la escritura.

Entre mis recomendaciones a los alumnos del IES Cartuja estaban los de siempre: frases cortas, lenguaje sencillo, párrafos cortos.

Y son buenos consejos. Funcionan. Están llenos de beneficios. Se entienden bien. Se absorben rápido. Son los más indicado para un lector con falta de tiempo y necesidad de respuestas rápidas. El problema está en que muchos de estos lectores con prisa, pican en el titular, leen la primera frase y desaparecen para siempre.

Personalmente tiendo a escribir frases demasiado largas. Es mi defecto. Animado por Jesse Wisnewski y los valisosísimos consejos sobre cómo librarse de determinadas leyes a la hora de redactar, he querido analizar las posibilidades de escribir frases largas como estilo de copywriting.

El problema de las frases cortas

Hace tiempo, una persona a la que admiro y que escribe un millón de veces mejor que yo, me aconsejó acortar mis frases. Es un recurso muy socorrido en internet. Lo utilizan profesionales de la falla de Frank Scipion o Maïder Tomasera, y no son unos recién llegados precisamente.

El problema de las frases cortas es que son como mazazos. Eficaces. Contundentes. Pero monótonas, rutinarias y anodinas. Si lo practicas, te terminas convirtiendo en uno más, en otro hijo de lo que he bautizado como la “tensión de la frase corta“.

Trucos para escribir frases largas

Si quieres distinguirte de otros muchos bloggers, te animo a escribir frases largas. Estos consejos te pueden ayudar.

1/ Imagina que estás contando una historia de miedo

Una chica sola en una gran casa encuentra un cadáver en la biblioteca.

Si lo cuentas así: “Eloísa bajó lentamente las escaleras que daban a la biblioteca. No podía pensar en nada más. Estaba sola. Asustada. Nadie podía ayudarla. A cada paso que daba, su miedo crecía en su interior. El corazón le latía más y más deprisa. Hasta que por fin llegó a la puerta. Desde allí, justo delante de la chimenea, divisó el cadáver de su madre. Muerta.

¿Notas cómo aumenta la tensión del texto? Las frases cortas ayudan a crear un ritmo para el que el lector necesita un final. Lo espera. Lo desea.

Es un truco tan antiguo como la narración. Es un pacto secreto entre escritor y lector, tan socorrido como los sustos en las películas de miedo o la rodilla a tierra para las declaraciones. ¡Sabes cómo va a terminar!

2/ Cuando una frase larga cumple la misma función que cien cortas

Aquí es donde entra el poder de las frases largas. Si está bien escrita, es capaz de llevarte sin aliento por el mismo recorrido vertiginoso que cien frases cortas. Y lo mejor, es que al llegar al final, recuperas el aliento con la satisfacción de haber recorrido un millón de kilómetros en pocos segundos.

Pero antes de abalanzarnos a escribir frases de tres líneas a la altura de las mejores críticas literarias, hay una cosa que deberías saber. Las frases largas en las manos inadecuadas pueden convertirse en algo insoportable.

Apunta, apunta.

3/ Evita la abundancia del nexo Y, el recurso fácil

Los redactores más inexpertos tienden al uso de la figura retórica conocida como polisíndeton. Este nombre tan pomposo significa:

Figura retórica de construcción que consiste en la repetición de una o varias conjunciones dentro de una misma frase o texto con el fin de dar más fuerza a lo que se expresa.

 

Vicente Aleixandre hace uso del polisíndeton en el verso “ven, que quiero matar o amar o morir o darte todo”

Como puedes comprobar, en manos tan privilegiadas como las del poeta de la generación del 27, esta figura retórica es un recurso apasionante. Para los que tenemos menos altura intelectual, el uso de la conjunción y es una forma tontorrona de redactar una frase larga.

Al igual que las frases cortas ayudan a crear un clima que culmina en una resolución, el nexo y puede ser un recurso para hacer avanzar al lector.

Si lo utilizas simplemente para enlazar unas cosas con otras, el resultado será pobre.

4/ Abuso de la repetición, anáfora

Al igual que el polisíndeton, la anáfora es otra de las figuras retóricas de las que se termina abusando en las frases largas. Su definición es ésta:

La anáfora es una figura retórica que consiste en la repetición de una o varias palabras al principio de un verso o enunciado. Por ejemplo:

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

Estos versos de Miguel Hernández utilizan la anáfora como recurso de forma intencionada, aunque muchos de nosotros, especialmente los que nos dedicamos a los contenidos orientados a SEO, abusamos de ella.

Para evitar que el texto resulte confuso por el abuso de la anáfora en una frase larga, utiliza las pautas que describiré en este mismo artículo.

5/ Comas y puntos y comas, exceso de confianza

Además de las dos figuras retóricas mencionadas, existe otra trampa en la que suelen caer los redactores de contenidos para internet.

El abuso de las comas como forma de unión de varias frases se usa de forma descontrolada, sin ningún propósito. Es el mismo recurso que la utilización de la conjunción y pero en una versión diferente.

Salí de compras con una amiga, me lió para que me comprara unos pantalones horrorosos, me agotó hasta que caí en unas botas que me hacían daño, insistió en un bolso carísimo, en unas gafas que no necesitaba, en una pulsera que podría haber llevado mi abuela, en una tarde de pesadilla, que a Dios pongo por testigo, que no volveré a repetir.

Funciona, pero no tiene el tono sexy que podría conseguirse con los consejos que vamos a ver.

6/ La manía de los paréntesis, mea culpa

¡Y también culpable! En este pecado me habrás visto caer muchas veces. Los paréntesis sirven para varias cosas, aunque los suelo utilizar para hacer aclaraciones que no merecen una frase en exclusiva.

Mi recomendación no es que los elimines completamente de tu estilo, especialmente si los utilizas de manera que maticen o amplíen información. Simplemente, utilízalos con tiento, como si fuera azafrán, no ketchup.

7/ La magia de los modificadores

Hay otro truco que puede ayudarte a crear frases largas y que además, añade estilo al conjunto. Observa la siguiente frase:

Finalmente, se enfrentó a su mayor miedo, un miedo que lo había atormentado desde que decidió unirse al grupo.

Este truco consiste en repetir cerca del final la misma palabra con la que comienza el siguiente bloque. Aunque funciona bien para frases de longitud media, no es la más adecuada para las frases largas.

8/ Suma de modificadores para escribir frases largas con sentido

Si quieres construir una frase larga y desafiar a tus peores miedos, este es un truco que sin duda puedes utilizar.

Comienza con una descripción de una serie de acciones, que quedan explicadas en el segundo bloque. Por ejemplo:

La tarde transcurrió lenta, sumergida en una conversación anodina en compañía de personas aburridas, lo que consiguió que regresara a mi casa con sensación de que me habían robado una parte de mi vida.

Aunque este recurso es posiblemente el más socorrido para escribir frases largas sin agotar al lector, hay una segunda forma de redactarlas.

9/ El truco infalible para escribir frases largas

La forma más fácil de escribir una frase larga es comenzar definiendo el sujeto y el verbo tan pronto como sea posible. Después, añade las explicaciones hacia la derecha.

Miró a su hija con ternura y comprendió todo de golpe; comprendió por qué había hecho las maletas siendo apenas una adolescente, por qué no había querido sacrificar ni una sola hora de su vida en pensar en nadie más que en sí misma y por qué, a la vuelta de los años, había decidido volver a los brazos de los que se escurrió con tanta prisa.

En otras palabras, si dejas claro nada más empezar de quién hablas y qué acción está desarrollando el sujeto, el lector no perderá el norte y toda la frase, por larga que sea, cobrará sentido.

Y para muestra un botón. Si conoces el cuento de Gabriel García Marquez, “El último viaje del barco fantasma“, sabrás que el único punto que tiene es el punto final. Aunque algunos lo consideran confuso, tiene una intención (como el hilo consciente de las conversaciones interiores) y funciona.

Y si recuerdas la película “La soga”, de Alfred Hitchcock, utiliza el mismo recurso. Se desarrolla en un plano secuencia desde el primer fotograma, donde, precisamente, asistimos al último aliento de la víctima de un crimen. Todo lo que sucede a continuación hace referencia a ese primer fotograma, sin un solo corte.

Aunque no hay que llegar a los extremos de estos dos grandes genios, comenzar una frase con el sujeto y el verbo definidos te permitirá escribir frases largas sin necesidad de recurrir a los burdos truquillos que he descrito en esta entrada.

¿Te animas a escribir frases largas enfrentándote a estas leyes que te atenazan? ¡Compártelas conmigo! Nos vemos en los comentarios, amigo.

Carmen Díaz es Content Marketing Manager para Pymes, o lo que es lo mismo, trabaja creando contenidos para pequeñas y medianas empresas que quieran generar más ventas y llegar a unos clientes que cada vez se interesan más por la información y menos por la publicidad invasiva.

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